Russell Comunidad Virtual Russell
Temas de salud mental
Directora Lic. Beatriz Bacco | Creada por el Dr. Jorge Bekerman.
Contacto
 
Inicio Inicio
Contenidos
 
Comunidad
 
Servicios
 
Suscríbase a nuestro Boletín R
que difunde novedades de la Comunidad Virtual Russell y otras instituciones relacionadas con temas de salud mental en todos los ámbitos, incluyendo cursos, jornadas, seminarios, congresos, presentaciones de libros, entre otros.

Suscribirme

La pandemia - Comunidad Russell - Contenidos - servicios y educacion a distancia - cursos psicoanalisis
Textos de acceso libre
La pandemia.
Dra. Marta Gerez Ambertín.

Abril de 2020.

Desde que apareció la pandemia nuestra vida no es la misma, tampoco nuestra subjetividad. Estamos con ambas “recortadas”, cercenadas, amputadas. Pero, aún así, a pesar del COVID19 resoplándonos en la nuca sin tregua, ¡avanzamos! Cada quien echa mano a las estrategias que puede para sobrevivir; sí, porque de golpe nos dimos cuenta que somos sobrevivientes, no vivientes. Sobrevivir supone salir con vida de una situación de peligro extremo luego de lo cual constatamos cuán precarios somos.

Los historiadores R. Romano y A. Tenenti escribían a propósito de la Peste Negra del siglo XIV:
“el sentimiento de la incertidumbre de la vida, que puede ser destruida en un instante y de un modo atroz, engendra una sensación de provisionalidad en la que no puede construirse nada estable; la necesidad de huir de los contactos personales, por miedo al contagio, rompe los vínculos familiares y, más generalmente, sociales; los mil ejemplos de cobardía social acaban con la resistencia de los más...”

Son lastimosas e indignantes las escenas de vecinos agrediendo a vecinos pertenecientes al sistema de salud, reverso de los fáciles aplausos que ensayan algunos: te admiro y felicito.. pero mantenete lejos, mejor aún, andate a vivir a otro lado. Es la "cobardía social" mencionada en la cita precedente, claro que, bien condimentada con la apelación a "la guerra emprendida contra el enemigo invisible". Pero, en cualquier guerra es posible elegir pelear, arriesgarse o acatar los dictados del enemigo, rendirse, entregarse.

Esto no es posible con el COVID19. Quienes "ponen el cuerpo": los que integran el sistema de salud, los que abastecen de alimentos, las fuerzas de seguridad, los que recogen la basura; en fin, todos los que están exceptuados de cumplir la cuarentena, están allí porque no tienen otra opción. El porcentaje de los que quisieran decir como Bartleby (el personaje del cuento de Melville): "Preferiría no hacerlo" son legión. El resto se divide entre los que están muertos de miedo, y acatan a rajatabla la cuarentena y vigilan ferozmente a los otros, a esa porción de imbéciles que creen que "Dios está con ellos", ergo, nada les pasará, se trata de una "gripecita" como proclama el inefable presidente del Brasil quien, a juzgar por el aluvión de personas entrando... ¡a un shopping! en el sur de Brasil al relajarse los controles que vimos por TV, tiene muchos que... ¿piensan?... como él.

Luego viene la otra parte de la población, tan abundante en todo el planeta, a la cual la pandemia ha puesto entre la alternativa de morir por COVID19 o de hambre. No muy lentamente el virus va penetrando en estos enormes bolsones de necesidades básicas insatisfechas, aquí y en el mundo entero.

¿Qué puntos en común tiene esta horrorosa situación con los horrores de, por ejemplo, la 2da. Guerra Mundial? Ninguno que remita al enemigo invisible o la sumisión al enemigo o la Resistencia, sí los que remiten a las fortunas que produjo la guerra y que está produciendo el COVID19. En este caso es equiparable el exponencial aumento de las ganancias de Amazon con las de Bayer o Thyssen o las del complejo militar-industrial norteamericano durante la lucha contra el nazifascismo; o los Planes Marshall y las emisiones fantásticas de moneda que ensayan todos los países que pueden hacerlo dado que, o lo hacen o los pueblos se los llevarán puestos ya que tanto se muere por COVID19 como de hambre. De allí los recursos que se están volcando en todo el mundo para detener o amenguar las consecuencias económicas de la peste. Pocas veces se ha experimentado la "utilidad" de la tan criticada práctica de "los bolsones" de comida para los pobres.

Las alucinantes escenas de fosas comunes, de cadáveres en las calles, de bolsas con muertos apiladas en depósitos en países como la siempre admirada EE.UU. señalan que la situación es trágicamente grave. Y el dolor no ha de medirse sólo en seres que sabemos que han muerto... pero que no hemos visto muertos. No podemos siquiera acercarnos a la fosa común y decirle y decirnos que lo amamos, que no lo olvidaremos, arrojar unas flores y apoyarnos en un hombro y llorar por esa parte nuestra que se ha ido. Ese último beso que algunos dan al muerto, esos rezos que incluso los ateos escuchan con un nudo en la garganta, esas plegarias que intentan reconfortar asegurándonos que ha emprendido un viaje hacia la eternidad donde volveremos a encontrarle... ¡nada! Todo es tan horripilante que ni los más cercanos participarían de un ritual así, todos ellos, también, "preferirían no hacerlo".

¿Cuál será el precio subjetivo a pagar por esta ausencia de duelos, por esas despedidas no realizadas?

Las (¡por suerte!) aún escasas muertes por COVID19 que experimenta el país –gracias a las directivas de una dirigencia política que, en general, ha decidido ponerse seria– están demorando la llegada a los consultorios de esa herida subjetiva.

¿Cómo están experimentando todo este horror nuestros pacientes? Uno me dice que estamos sobre el Titánic pero que, en este caso, no hay botes. Otro también se siente en el Titánic, pero agrega que lo que está enfrente es un iceberg de “mentirita”. Visión trágica vs. mirada negadora del COVID que se despliega como en un arcoíris que va de un extremo a otro según cómo irrumpa la incidencia de lo traumático en el fantasma de cada quien. Es sobre esa incidencia que trabajamos los psicoanalistas, caso por caso y sin forzar generalizaciones. ¿Cuál la apoyatura teórica a esta novel y ahora generalizada “práctica” de sesiones "virtuales" que desconocieron Sigmund Freud o Jacques Lacan quienes ni conocieron internet ni padecieron el COVID19 mundial?

Ya llegará el tiempo (si es que llega) de las largas disquisiciones, de las teorizaciones sobre lo ocurrido, de los debates interminables. Eso no es para ahora. Lo que hoy se requiere es el acto, la palabra, la escucha y la intervención propicia. Hoy es el tiempo de apoyar y proteger a los colegas que integran el sistema de salud pública quienes, faltos de todo, cumplen con su deber. Menos aplausos fáciles y más llamadas ofreciendo lo que está en nuestro poder aportar porque si el enemigo es invisible nuestros amigos, discípulos, pacientes, no lo son.

Como en toda situación dramática que se abate sobre un pueblo la respuesta no puede ser sino colectiva. La inmensa mayoría del país está respondiendo adecuadamente pese a que, para muchos, las consecuencias ya son desastrosas. Por eso es fundamental continuar, como sea y como se pueda.

Kirk Douglas contaba que había una línea en especial en el libro –que luego fue película– "Atrapado sin salida" que le parecía inigualable: cuando McMurphy trata de arrancar el lavatorio de la pared delante de los demás internos y no puede. Y todos lo están mirando y él gira hacia ellos y les grita: ‘¡Por lo menos traté!’ y agregaba que había días en que pensaba que ése debería ser su epitafio.

Si todo sale mal, no sería mala cosa que la lápida que cubra a eso que una vez fue el país Argentina tuviera grabado: ¡Por lo menos trataron!

 


Acerca de la autora:

Dra. Marta Gerez Ambertín
Doctora en Psicología.
Máster en Teoría Psicoanalítica.
Posdoctorada en Psicología Clínica-Mención Psicoanálisis.
Directora del Doctorado en Psicología. Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Tucumán. Argentina.


Consulte nuestra oferta de Cursos Virtuales Permanentes accesibles durante todo el año, el listado de nuestros eBooks/Libros Virtuales, y la revista digital La Peste de Tebas.


 
Ingreso Plataforma Educativa
Su e-mail

Su password

ingresar
Recordarme
¿Olvidó su password?




Contactanos en WhatsApp Seguinos en Facebook Seguinos en Twitter Seguinos en Linked In
 
Temas de salud mental - Comunidad Russell - Contenidos - servicios y educacion a distancia - cursos psicoanalisis
Logo de Kilak | Design Studio